domingo, 8 de mayo de 2011

Textos folclóricos II

Vamos a ver los grandes recopiladores de los cuentos folclóricos: Perrault, Los hermanos Grimm, y Christian Andersen.

La primera figura importante a nivel europeo en el siglo XVII fue Charles Perrault, era pedagogo y se encarga de enseñar a los niños de la corte, les enseñaba desde las matemáticas a saber comportarse, era también el narrador cortensano en la Francia de Luis XIV (Rey Sol). Perrault tenía una nodriza que criaba a sus hijos además de alimentarlos.

Perrault se empieza a interesar por las historias breves después de oirlas en la corte, también oir las que la nodriza le contaba a sus hijos. Le gustaban más las historias folclóricas y del pueblo. Otras de las fuentes en las que se fijó fue en las historias celtas. Él publica un libro que se llama "Cuentos de hadas ( Contes de feés)" en ese libro hay una serie de cuentos, pero ninguno era de él, todos ellos están adaptadas por Perrault porque su intención era que estos cuentos tuvieran un caracter moral y didáctico, Perrault inventa moralejas de todos los cuentos y las incluye al final de los libros, y lo hace con la finalidad de que la gente entendiera porqué lo había hecho, y que enseñanzas quería que se sacasen de sus adaptaciones. En su cuento aparacen las historias de: "Cenicienta", "El gato con botas", "Pulgarcito", "Caperucita roja", entre otros.

En clase hemos visto el cuento de "Caperucita Roja" en la versión de Perrault, la moraleja que este escritbe para este cuento es:

"Aquí vemos que la adolescencia,
en especial las señoritas,
bien hechas, amables y bonitas
no deben a cualquiera oír con complacencia,
y no resulta causa de extrañeza
ver que muchas del lobo son la presa.
Y digo el lobo, pues bajo su envoltura
no todos son de igual calaña:
Los hay con no poca maña,
silenciosos, sin odio ni amargura,
que en secreto, pacientes, con dulzura
van a la siga de las damiselas
hasta las casas y en las callejuelas;
más, bien sabemos que los zalameros
entre todos los lobos ¡ay! son los más fieros."

En esta época hay más autores franceses en la línea de Perrault, Armand Berquin publicó "El amigo de los niños", este libro también es una recopilación de cuentos folclóricos en el que podemos destacar "El lobo Blanco" por su semejanza al mito de "Cupido y Psiqué", pero ahí no queda la cosa Madame Leprince de Beaumont escribe " El almacén de los niños" y en esta recopilación de cuentos también aparace una historia con una trama muy parecida a la del mito, este cuento se llama " La Bella y la Bestia" (Esta es la historia en la que se basó Disney para hacer su película).
En este caso es un ejemplo de como funcionan los cuentos folclóricos como desde " Cupido y Psique" llegamos a "La Bella y la Bestia".

En Inglaterra John Newbeery se dedicaba a editar libros didácticos y pedagógicos para niños. Sacó varias antologías de varios cuentos el más famoso se llamó "Little pretty pocket book".

En España tenemos las fábulas de Iriarte y Samaniego, estos no hacen fábulas infantiles. Utilizan fábulas que ya existían y las ponen en verso, Iriarte se dedicó a escribir fábulas literarias. Iriarte tenían la intención con sus obras de meterse con los malos poetas que no respetaban la reglas clásicas de la escritura. Por otro lado, las fábulas morales de Saminiego fue un encargo del seminario de nobles para educar a los niños que estudiaban para curas. (De Samaniego si os interesa como escribía tengo una entrada de la fábula de "La cigarra y la hormiga).

Siglo XIX: la primera mitad del siglo es del Romanticismo es época de nacionalismos. Los Hermanos Grimm eran filósofos, entre sus obras se encuentra el diccionario alemán. Estos decidideron pedir cuentos folclóricos que creían de la cultura alemana para recopilarlos, pero ocurre un problema que al publicar su libro de cuentos folclóricos se dan cuenta que Perrault ya los había publicado. El libro se pone de moda el libro entre los pedagogos y los jóvenes, loa pedagogos empiezan a usarlo en sus clases y los padres compraan el libro, pero la editorial sufrió muchas quejas de los padres de los niños, ya que que algunos temas no eran propios para los niños como el sexo. Entonces los editores le pidieron a los Hermanos Grimm que adaptaran los libros a los niños, en un principio no querían cambiar nada, pero alfinal les convencieron y los adaptaron. A partir de la tercera edición ya los cuentos estaban modificados. No debemos olvidar que estos libros solo se leían y utilizaban entre la gente culta y noble, por eso no es de extrañar que tuvieran que adaptarlos ya que en sus vidas no ocurrían tantas desgracias como las de la gente del pueblo, (cuando tenían que echar a los hijos de casa porque no tenía para darles de comer) de donde procedían las historias.

Hoffman fue otro adaptador, no tiene intención moralizante su única intención era artística, fue tan famoso que un músico
Chaikovski escribió un pieza basándose en alguno de sus cuentos adaptados, bueno en la adaptación que hizo Alejandro Dumas (padre) de sus cuentos adapatados (parece un trabalenguas), se llamó "El Cascanueces y el rey de los ratones".

En la segunda mitad del siglo XIX nos trasladamos a Dinamarca, ya se había acabado el movimiento Romántico y pasamos al movimiento Realismo, escritores españoles Rosalía de Castro y Béquer se les llamaba románticos tardíos. Aparece un personaje muy curioso llamado Hans Christian Andersen tuvo mucho exitó en vida y fue muy famoso en Dinamarca, se hace la estatua de la Sirenita en homaje a sus historia, viviendo aún todavía él, fue la primera estatua protagonista de un cuento en Europa, "La Sirenita" de Copenague.

Este autor tiene dos tipos de cuentos:
  1. Folclóricos: adaptados por él, con un críterio meramente subjetivo y a su gusto, puesto que era nada más y anda menos que Andersen. " El hada de las Nieves", " La Sirenita". (En su versión la Sirenita pierde la voz y la piernas le dolían al andar, nada que ver con la película de Disney). Sus historias son un poco tristes por vivir en el Realismo, y reflejaba ese realismo en los cuentos. " El patito Feo" se puede considerar la biografía de Andersen. La simbología de este cuento quiere decir que solo se siente integrado con gente igual que él. " El soldadito de plomo" es otro cuento adaptaro por él conocido, y en la línea del "Patito Feo".
  2. Realistas: estos cuentos son inventados por él, y reflejan la vida y los gustos de su época. Se parece a la literatura de Charles Dickens con "Oliver Twist". Se inpiraba en ciudades y personas reales. El cuento más conocido de este autor es "La pequeña vendedora de fósforo o de cerillas". Es el patrón laico de los cuentos juveniles e infantiles. Es el más reconocido en la literatura infantil. Tal es así que le día de la literatuta juvenil e infantil se celebra el día de su cumpleaños, el 2 de abril.
Todos sus protagonistas de las historia de Andersen ya sean adaptadas o creaciones suyas nunca se encuentran integrados en la historia, leer cualquiera de ellas para comprobarlo, en mi blog encontraréis "La pequeña vendedora de fósforos" y " El Patito Feo".

¿ Cómo saber si son buenos cuentos folclóricos o si están bien adaptados?

Nosotros debemos aprender adaptar los cuentos folclóricos como llevan haciendose siempre.
Que no debemos cambiar en una adpatación:

No debemos cambiar elementos que afectan a distintos aspectos del cuento como la estructura, personajes, y que aparecen repetidos en muchísimos cuentos. Estos motivos son los que transmiten el miedo, los sueños de las personas que transmiten dichos cuentos.

Tesoros ocultos, física o psicológicamente--> "La princesa y el sapo" al darle un beso al sapo se tranforma en príncipe.

El sol y la noche como realidad e irrealidad--> la noche siempre marca un momento íntimo, por eso siempre se encuentran el principe y la princesa en la noche.

El reino de los muertos o el reino de las hadas--> Hércules, Cúpido y Psique, la mayoría mitos griegos y romanos.

Viajes y búsqueda--> "Caperucita Roja".

La muerte y resurrección--> marca un cambió en la vida.

El huérfano maltrado y el hermano más pequeño--> refleja la sociedad de forma real.

La búsqueda del amor--> tanto amor de pareja como cariño.

Fuga persecución--> por ejemplo Blancanieves que tiene que huir del castillo.

Lo segundo que no podemos cambiar son los personajes:

Puedes cambiar la forma física, lo que no puedes cambiar son los roles que desempeñan en la historia. Las Hadas Madrinas hacían la misma función que los padrinos y las madrinas, se ocupan de cuidarlos y de ayudarlos, podemos meter aqui al gato combotas. Los animales y objetos mágicos como el espejo de Blancanieves o la lámpara de Aladín les ayudan a resolver una situación en concreto. Los roles malos solo son dificultades que te ponen en la vida. Los brujos y magos que están en el medio pueden actuar de las dos formas al igual que los duendes.

Lo tercero que no se puede cambiar en un cuento es el viaje iniciático que hace desde que nace hasta que se hace adulto, y durante ese proceso supera varias pruebas. Puedes cambiar las pruebas pero nada más.En esas pruebas que tiene que pasar hay varias elementos simbólico que no se pueden cambiar, además también encontramos enseñanzas prácticas para la vida, que no moralejas...

Reflexión personal

Esta parte del bloque me ha aportado muchos conocimientos que antes tenía erróneos, ya que pensaba que "El Patito Feo" por ejemplo era un cuento folclórico y no, estaba escrito por Andersen, además no tenía ni idea de las complicaciones que tuvieron los Hermanos Grimm al publicar su recopilación de cuentos folclóricos. Me parece que estos tres autores incluido Perrault, han hecho un gran trabajo recopilando los cuentos, y es interesante ver la evolución de algunos cuentos como el mito de "Cupido y Psique" ha acabado siendo "La Bella y la Bestia". No hay que olvidarse tampoco otros personajes que han recopilado historias folclóricas como Hoffman, ¿qué hubiese sido del "Cascanueces y el rey de los ratones" sino?

Cuento de las adivinanzas

  Os presento mi cuento para infantil, he decido hacerlo de las frutas ya que me parece un tema adecuado para los niños,ya que al estar en el curriculo de infantil vamos a tener que tratarlo. Para hacérselo más atractivo he decidio utilizar varios recursos que habíamos practicado en clase en el taller de poesía, he utilizado: comparaciones, adivinanzas (algun conocida como la del plátano y la pera, las demás son creaciones mías), acrósticos en la fresa y la piña, también en algunos he hecho una mezcla de varios recursos para hacer poesía, y en otros he intentado que el niño identificara las pistas con conocimientos que ya tiene de bien o cuento u otras cosas, como en el caso de la manzana y la calabaza. Este cuento lo utilizaría en el proyecto de las frutas, he pensado que como en cada proyecto que haga debería fabricar un cuento, me ha parecido hacer el ensaño ahora.

           Los recursos que he usado son cartulinas, folios y pinturas de colores, material muy propio para estas edades, los dibujos los he descargado de Internet y luego los he calcado, no son creación mía, por suerte no dibujo tan bien, aún así espero que lo disfrutéis y os guste.






















El nacimiento del lector


El nacimiento del lector por Francesco Tonucci

          Es un artículo muy interesante y que invita mucho al debate, la verdad que llevamos viendo a lo largo del trimestre que estamos perdiendo muy buenas costumbres empezando por los cuentos de hogar y terminando por no saber ni comprar un cuento o libro bueno para un niño. Nosotros mismos debemos darnos cuenta que somos un reflejo para el niño a igual que sus padres, y hacerles ver a los padres el mundo, que ya no es que se esten perdiedo ellos sino que estan privando a sus hijos de conocer, con tanta televisión, es muy importante. Estoy de acuerdo con el autor del artículo en el que defiende que si nosotros mismos como educadores no tenemos ningun interes por la lectura nunca vamos a transmitir lo contario a nuestros alumnos con lo cual estariamos portándonos igual que los padres privándoles de un mundo maravillosos y de infinidad de aventuras e historias.

           Debemos tomar cocienda que desde el primer milagro como cuenta el autor en el que el niño no sabe leer todavía pero se inventa sus historias y la profesora las pone por escrito y sus padres se las vuelve a leer, desde ese momento que el niñio se interesa por la lectura no debemos cerrarle ninguna puerta, es más debemos animarle lo más que podamos y debemos hacerlo con él, para ayudarle no solo aprender a leer; sino también explicarle alguna parte que no entienda y darle estrategias para que realice una buena lectura y entienda lo que lea. Con respecto a la lectura ya en niños mas mayores espero que a lo largo de los años vayan cambiando los libros obligatorios porque es que ni si quiera se los leen, y si se leen alguno al año es ese y por obligacion y eso no es disfrutar de la lectura. Incluso invitaría a muchos adolenceste y padres, o cuelaquier persona que haya perdido el interés por la lectura, que asistieran a cuentacuentos o leturas de libros con temas que pudieran interesarles, para que poco a poco o empiicen o recuerden lo bonita que es la lectura y los mucho que gana frente a la televisión.

sábado, 7 de mayo de 2011

Comparación "Madre oculta" y entre "hadas y brujas"


"La madre oculta" de GERARDO GUTIÉRREZ (CLIJ, 9, 12-15) y " Entre hadas y brujas" TERESA DURÁN (CUADERNOS DE LITERATURA INFANTIL, 7, 89-93)

Puesto que tanto el texto Gerardo Gutiérrez y de Teresa Durán comparten el tema de hadas y brujas, voy hacer una comparación entre ambos textos, destacando en lo que están de acuerdo y en sus diferentes puntos de vista.

En el texto de " La madre oculta" se expone claramente que las hadas y brujas según los psicólogos son representaciones de la madre, ya que los vínculos que tienen con los personajes protagonistas, ya sean para bien o sean para mal, corresponde a una típica relación posible con una madre, lo único que serán hadas o brujas depediendo de la función que tengan en el cuento. Pero no es creaís que es tan fácil la sustitución porque claro las hadas y las brujas son diferentes, entonces no van a sustituir al mismo tipo de madre, entonces primero deberemos saber que es un hada y una bruja y que funciones y características tienen. En el texto de Teresa nos dice que:
  • Origen: "las hadas nacen (si nacen) hadas, son hadas y mueren (si mueren) hadas. No importa tanto su origen o su final como su ser, mientras que las brujas no. Las brujas se hacen a sí mismas. Nacen mortales, como cualquiera de nosotros. Y por propia voluntad, lo que tiene mucho mérito, se hacen brujas. Aprenden los secretos de la brujería, devienen brujas, se inician".
  • Por otro lado, en tema de poderes:" al efectuar un don, un hada no pierde ni gana nada, no sufre en sí misma ni castigo ni recompensa y, aunque donar la delate, no será juzgada. En cambio, los dones de una bruja sí revierten sobre ella. Al actuar se delata, y por delatarse puede ser castigada, como seguramente lo será. En la bruja, saber hacer, efectuar y actuar se paga con la muerte".
Esto se pone interesante osea que demomento la hadas son buenísimas y aunque no lo sean tienen las de ganar y las brujas ya sean buenas como las queridas Embrujadas con su poder de tres tienen las de perder...veamos que sigue diciendo Teresa:
  • Tópicos: "Mientras que los relatos de hadas son básicamente cuentos maravillosos, denominados con el nombre de "cuentos de hadas" muchos de los cuentos de brujas no tienen nada de maravillosos. Muy a menudo se limitan a la mera narración de cómo se descubrió que tal o cual vecina era bruja, actuaba "brujerilmente" y de qué modo se la castigó".
Llegamos al momento clave entonces, ¿cuando una hada o una bruja va a sustituir una madre?

Según Teresa Durán "En el cuento maravilloso el mito de la feminidad se desarrolla en tres roles fundamentales, que encarna la actuante: princesa versus madre, versus madrastra (papel de bruja, en otras palabras). Aparte de esos roles actuantes, observamos la presencia de roles ontológicos que simbolizan la vida, en lo que tiene de bello, bueno y verdadero: el hada; y el símbolo de la muerte, en lo que tiene de poder maligno: la bruja."

En la línea de esto Gerardo Gutierréz con otras palabras pero de acuerdo con Teresa Durán, dice que a la madre también se la ha representado en el Génesis como alguien envolvente, seductor, dañino para el padre( papel de bruja). Como una víbora por ejemplo. Pero también el propio paraíso puede representar a la madre, como el lugar en donde toda felicidad se alcanza (papel de hada).

En otras palabras, podemos situar a las hadas y a las brujas, en el hada está mucho más cerca de la princesa y la bruja está mucho más próxima a la madrastra.

Seguiendo con el tema de hadas y brujas, para una mejor interpretación de la estructura de los cuentos Gerardo Gutierréz se apoya en Vladimir Propp que como ya hemos trabajado en clase, pública " Morfología del cuento" en el cual refleja sus estudios sobre los componentes de los cuentos y su estructura.

Este investigador ruso del folclore afirma que el cuento maravilloso presenta tres formas distintas de maga: la maga-donante que ayuda al héroe y le regala objetos mágicas; la maga raptora que con frecuencia rapta a los niños e intenta asarles, y la maga guerrera. Tras las dos primeras creemos encontrar al hada y la bruja respectivamente. Propp relaciona en general los contenidos del cuento con el rito de iniciación. El viaje del protagonista lo sería al reino de la muerte. Pero una muerte entendida como iniciación: es necesario que muera el niño y renazca el adulto, el hombre nuevo. Nosotros entendemos que esta iniciación se actualiza en cada niño cuando alcanza la pubertad.En este viaje iniciático parece que la maga juega un importante papel: es en base a la intervención de la maga raptora y ayudado por la maga donante como el protagonista sufre esta transformación de niño en adulto.

El texto " La madre oculta" concluye diciendo que el hada y la bruja, la maga donante y la maga raptora, la madre que da la vida y que nos recibe en la muerte, el pecho ideal y el persecutorio, son representaciones. Estoy de acuerdo con esta útlima conclusión de Gerardo Gutierréz, además hemos visto que mucha gente ha estudiado y se ha interesado por estos personajes, que bien nos hacen los cuentos más felices o bien nos los complican, los cuentos a los largo de la historia sería muy sosos sin estos perosonajes que aunque no sean protagonistas, tienen un papel muy importante en los cuentos.

jueves, 5 de mayo de 2011

Textos floclóricos


          

¿Qué es un texto folclórico?

           No se sabe quién lo inventó, se transmitía de forma oral y una persona lo escribió, la historia no es la misma desde que se inventó, está transformada ya que cada uno ha cambiado una parte. Lo que existe hoy en día son adaptaciones de esa historia que realizó alguien. Si el texto es en verso es más difícil que se cambien cosas por la rima, por eso los trovadores y los juglares se las aprendían de memoria.

           Características:

          1. No tienen autor. Los autores son el paso el tiempo y cada una de las personas que en algún momento los han trasmitido, cada una de estas ha añadido cosas o las han eliminado. Estos textos dan libertad de expresión para adaptarlos a la realidad y en nuestro caso a la realidad del aula. Los textos de autor son para seleccionar y los folclóricos para adaptar.

            Estos eran textos populares se contaban en el pueblo, no entre la nobleza y burguesía. Son textos de tradición popular. Algunos son hechos reales por ejemplo "Caperucita Roja" era una niña que se la comió un lobo, lo demás es fantástico. Otro origen es religioso y se convierten en mitos por ejemplo: " El hada de las nieves".

           Otro origen más se produce cuando se quería enseñar algo a los jóvenes. Un último origen es por creencias paganas y celtas en la que pueden traspasar los personajes fantásticos a la vida real como en la noche de San Juan, pueden vivir también en la realidad Trolls, hadas,... o eso creen nuestros vecinos los gallegos con la vieras. No se conocen las versiones originales de estos cuentos folclóricos.

            La intencionalidad de las personas que se dedican a recopilar estas historias es para que no se pierdan, por eso las pasan por escrito.

            2. Presenta multitud de variantes, varias versiones. La multitud depende  de: el contexto, la cultura, la situación geográfica, ej: el lobo como chacal.

            3. En ella se refleja las costumbres del pueblo pero también los miedos, los deseos y los sueños de la gente el pueblo.
   4. Los textos folclóricos en general no son infantiles, nunca lo han sido. Estas historias se llamaban textos del hogar, haciendo referencia al espacio que existía antes en las casas donde se encontraba el fuego y el salón. Ahí se concentraba la familia hablar de sus cosas y contaban cotilleos, historias y cuentos. También se le llama a estos cuentos "Cuentos al calor de la lumbre" y así se entretenían todos no solo a los niños.



 ¿Por qué se llaman cuentos infantiles? Hasta la ley del 70 que obligaba a los niños asistir a la escuela, no había textos para niños, entonces cogieron los textos folclóricos para contárselos a los niños.

              Si tuviéramos que buscar un receptor implícito en esta lectura sería los adolescentes, ya que los protagonistas tienen que pasar de adolescentes a la vida adulta. Ej: "Hansel y Gretel". La mayor parte de los cuentos folclóricos acaban en boda reflejando el paso a la vida adulta. Todos los protagonistas empiezan un viaje iniciático hasta llegar a la vida adulta.

              5. Los cuentos folclóricos no son machistas, lo podemos ver en cualquiera de ellos, al revés, reflejan a mujeres con mando en su vida como Cenicienta y muy inteligentes como Gretel.

Teatro folclórico


                  El término folclórico es un anglicismo y viene de la palabra folk que significa de tradición cultural.

                 Es un teatro que no está escrito y pasa de generación en generación, lo representaban. Pertenece a tres ámbitos:

             Religioso: celebraciones de la pasión, celebración del cuerpo Christi, romerías. Lo podemos encontrar escrito. Los campesinos representaban estas obras teatrales a los nobles. No se repartían los guiones como ahora porque los campesinos no sabían leer.

              Profanas: pueden ser épicas, se representa una acción de una época pasada ej: en Ávila cuando se disfrazan todos de medieval. También se disfrazaban y se representaban por estaciones. El Antruejo, es la época antes de la Cuaresma, se inflaban a comer de todo lo que no podían comer después. En las bodas también se hacen representaciones erótico-festivas.

           Cómicos de la legua: nacieron porque había gente sin trabajo, iban de pueblo en pueblo representando sus obras inventadas. Surgieron en la Edad Media, después de la guerra de Flandes. Estos cómicos se pusieron de moda en los pueblos, otro tipo de representaciones son los títeres de cachiporra. En España se hacían con la mano en Italia con hilos. Todas las historias tienen un argumento común. El protagonista es engañado por un maléfico y los niños tienen que decirle dónde está y luego el protagonista le encuentra y le da con la cachiporra.

 




Poesía folclórica

             Tiene varias manifestaciones folclóricas ligadas a la música y a lo lúdico. Las Cantigas Galaico Portuguesas son las primeras poesías folclóricas en España son del S.VIII que se escribieron en la Edad Media , hasta ese momento se transmitían de forma oral. La temática era amorosa.

              En cuanto a la poesía folclórica infantil, lo primero que encontramos son canciones y poemas para niños del siglo XVI. La poesía cantada no era lo normal, solo entre la gente culta, Garcilaso de la Vega era uno de estos cantores que cantaban entre la gente culta.

             La única poesía para recitar que encontramos que no son ni de juegos ni de amor, son las oraciones religiosas. No oraciones institunializadas por la iglesia católica, sino aquellas que son más paganas que religiosas, aquellas eran para pedir algo " San cucufato los cojones te ato si no lo encuentras no te ato", las nanas y otras canciones que utilizamos para dormir, también entra dentro de este tipo de poesía folclórica. Pedro Cerrillo tiene muchos libros dedicados a la literatura folclórica.

Poesía tradicional VS Poesía popular
Origen lejano y desconocido // Al hilo de los tiempos.
No tiene autor // Tiene autor.
        
Prosa folclórica

11-04-2011 (apuntes adaptados de mis compañeras)

           Los textos folclóricos en prosa se han llamado cuentos infantiles, por dos motivos: porque llevamos un siglo utilizándolo solo con niños, el tiempo que se empleaba antes para contarlos, ahora se pierde viendo la TV o escuchando la radio... y por otra parte se empiezan a contar cuentos folclóricos porque son muy simples, empiezan a contarlos las profesoras para entretener en preescolar (ya que antes nadie te decía lo que tenías que hacer).

          Una de las grandes factorías de cine, Disney se interesa por los cuentos folclóricos para hacer sus cortos. Tienen personajes suyos y otros los cogen. Por ejemplo: "Los tres cerditos" corto y en 1945 un largometraje de un cuento que fue "Blancanieves". Es la primera adaptación de un texto folclórico en película.

           Cuando se hace una película, el niño la ve adaptada a lo que Disney le ha convenido, mientras que con el cuento se lo transmiten tal y como es. Esto hace que hablemos de cuentos infantiles y no folclóricos.

           No hay mucho interés por los cuentos folclóricos hasta la 1º mitad del XX, cuando los críticos se empiezan ha interesar por ellos, el más importante que hizo que los cuentos se consideran dignos fue
"Vladimir Propp". Fue un estructuralista ruso. Él pública "Morfología del cuento" trata de los componentes formales del cuento y las estructuras que lo crean. El quiere hacer una investigación, para ello recoge cuentos de toda Rusia, los escuchaba y los ponían en líneas generales, pidió colaboración de todos. Se encontró con muchos datos y decide dividir los cuentos en: animales, fórmulas, y hadas o maravillosos.


Clasificación de los cuentos de Vladimir Propp.

       1. Mito

       Son textos de origen religioso pero no todos los textos religiosos son mitos. Suelen ser de religiones que han desaparecido (mitología griega y romana) y otros de religiones que siguen existiendo como la religión judía y cristiana.
    
     Sirve para explicar al pueblo cosas reales, naturales o psicología al pueblo oculto. Ej: existe uno que habla sobre la explicación de día y la noche, lo explica de forma animista. Dioses y héroes.
                                                                                                                                  13-4-2011
       2. Cuentos de animales (solo intervienen animales):

          "Ricitos de oro" no es cuento de animales, porque aparece la niña.

          Personas que están representadas por animales, en estos cuentos no hay moraleja, para que se llame moraleja tiene que estar anexa al cuento, ej " Los siete cabritillos". Lo que si tiene son enseñanzas y no tiene porque estar escrita. “Los tres cerditos". Los niños de este cuento sacan la enseñanza de la protección de alguien mayor, mientras que los mayores sacamos que dependiendo de la edad que tienes piensas más o menos, en el futuro.

          Fábulas, los animales representan arquetipos humanos, representan vicios y virtudes de los seres humanos. Ej: zorra = astucia. Las fábulas más antiguas que se pusieron por escrito son las de Esopo en Grecia. En España el Conde Lucanor. Un apólogo es una fábula pero esta protagonizada por personas como " La lechera". Siempre lleva moraleja.

        3. Cuentos de fórmula: o bien el cuento entero o parte del cuento tienes que aprendértelo entero, cuentos mínimos. Ej: "Este era un rey que tenía tres hijas y las metió en tres botijas, las tapó con pez, ¿quieres que te lo cuente otra vez?,...

“La ratita presumida"

Animales: Ratita, ratita ¿te casarás conmigo?
Ratita: ¿Qué harás por la noche?
Animales: ruidos de animales: OING, OING;GUAU GUAU;
Ratita : ¡ Ahí no! me asustarás
Ratoncito: Dormiré y callaré.
Ratita: Me casaré contigo.

     
          4. Cuentos de hadas: Todos los cuentos en los que aparecen personajes de fantasía, tanto personas como animales que hablan. Ej: Cenicienta, Ricitos de oro, La bella durmiente,...


 

Clasificación de Giovanni Rodari


      Hace una clasificación para dividirlos por temáticas y luego clasificarlas en las aulas. Tres tipos:

- Cuentos de animales.( Igual que Propp)
- Cuentos mágicos (cuentos de hadas), incluye los mitos.
- Cuentos de bromas y anécdotas: cuentos de fórmula (Propp): son chistes y su finalidad es hacer reír.

Clasificación Sara Cone-briant


       Primera cuenta cuentos de fama mundial. Contaba cuentos de infantil y primaria. Hacia varios grupos por edades: (3-5, 5-7, 7-12) investigador, didáctico y lúdico.


De tres a cinco años:

- Historias rimadas

- Historias con fragmentos versificados

- Historias de animales personificados

- Cuentos burlescos

-  Cuentos de hadas
  
De cinco a siete años:

- Cuentos de hadas y cuentos burlescos

- Fábulas

- Leyendas

- Narraciones de historia natural

De siete a doce años:

- Folclore (leyendas locales)

- Fábulas mitos y alegorías

- Parábolas de la naturaleza

- Narraciones históricas

- Historias reales

- Narraciones humorísticas


Reflexión personal
        Los textos folclóricos son el género más cultivado y enriquecido, ya que a lo largo de toda la historia mucha gente ha participado en él, no sabía que los títeres de cachiporra esos que me encantaban de pequeña tuvieran tanto tiempo, hay que ver como personas que no tenían ni idea de la psicología infantil, pudieran inventar algo tan divertido que hasta hoy se siga usando. Por otro lado, me parece muy triste que hayamos perdido la costumbre de los cuentos de hogar y lo hayamos sustituido por la televisión, debemos recopilar buenas y viejas costumbres, o por lo menos en nuestra aula fomentar esto, y que en casa en lugar de ponerlos una película de Disney nuestro padre , madre o abuelo nos cuenten historias y cuentos, como se hacía antes. Menos mal que alguien decidió recopilar estos cuentos folclóricos para que por lo menos nosotros los pudiéramos conocer, aunque seguro que muchos de ellos los hayamos perdido con el tiempo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Homenaje a Andersen

La vendedora de fósforos ( biblioteca virtual)

¡Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.

Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caían en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.

Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manecitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien!

Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla. Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.

Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico nacimiento: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.

-Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".

Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante.

-¡Abuelita!- gritó la niña-. ¡Llévame contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!

Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.

Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser sentado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.

-¡Ha querido calentarse la pobrecita!- dijo alguien.

Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos.

El Patio Feo (Ciudad Selva)

¡Qué lindos eran los días de verano! ¡Qué agradable resultaba pasear por el campo y ver el trigo amarillo, la verde avena y las parvas de heno apilado en las llanuras! Sobre sus largas patas rojas iba la cigüeña junto a algunos flamencos, que se paraban un rato sobre cada pata. Sí, era realmente encantador estar en el campo.
Bañada de sol se alzaba allí una vieja mansión solariega a la que rodeaba un profundo foso; desde sus paredes hasta el borde del agua crecían unas plantas de hojas gigantescas, las mayores de las cuales eran lo suficientemente grandes para que un niño pequeño pudiese pararse debajo de ellas. Aquel lugar resultaba tan enmarañado y agreste como el más denso de los bosques, y era allí donde cierta pata había hecho su nido. Ya era tiempo de sobra para que naciesen los patitos, pero se demoraban tanto, que la mamá comenzaba a perder la paciencia, pues casi nadie venía a visitarla.
Al fin los huevos se abrieron uno tras otro. “¡Pip, pip!”, decían los patitos conforme iban asomando sus cabezas a través del cascarón.
-¡Cuac, cuac! -dijo la mamá pata, y todos los patitos se apresuraron a salir tan rápido como pudieron, dedicándose enseguida a escudriñar entre las verdes hojas. La mamá los dejó hacer, pues el verde es muy bueno para los ojos.
-¡Oh, qué grande es el mundo! -dijeron los patitos. Y ciertamente disponían de un espacio mayor que el que tenían dentro del huevo.
-¿Creen acaso que esto es el mundo entero? -preguntó la pata-. Pues sepan que se extiende mucho más allá del jardín, hasta el prado mismo del pastor, aunque yo nunca me he alejado tanto. Bueno, espero que ya estén todos -agregó, levantándose del nido-. ¡Ah, pero si todavía falta el más grande! ¿Cuánto tardará aún? No puedo entretenerme con él mucho tiempo.
Y fue a sentarse de nuevo en su sitio.
-¡Vaya, vaya! ¿Cómo anda eso? -preguntó una pata vieja que venía de visita.
-Ya no queda más que este huevo, pero tarda tanto… -dijo la pata echada-. No hay forma de que rompa. Pero fíjate en los otros, y dime si no son los patitos más lindos que se hayan visto nunca. Todos se parecen a su padre, el muy bandido. ¿Por qué no vendrá a verme?
-Déjame echar un vistazo a ese huevo que no acaba de romper -dijo la anciana-. Te apuesto a que es un huevo de pava. Así fue como me engatusaron cierta vez a mí. ¡El trabajo que me dieron aquellos pavitos! ¡Imagínate! Le tenían miedo al agua y no había forma de hacerlos entrar en ella. Yo graznaba y los picoteaba, pero de nada me servía… Pero, vamos a ver ese huevo…
-Creo que me quedaré sobre él un ratito aún -dijo la pata-. He estado tanto tiempo aquí sentada, que un poco más no me hará daño.
-Como quieras -dijo la pata vieja, y se alejó contoneándose.
Por fin se rompió el huevo. “¡Pip, pip!”, dijo el pequeño, volcándose del cascarón. La pata vio lo grande y feo que era, y exclamó:
-¡Dios mío, qué patito tan enorme! No se parece a ninguno de los otros. Y, sin embargo, me atrevo a asegurar que no es ningún crío de pavos.
Al otro día hizo un tiempo maravilloso. El sol resplandecía en las verdes hojas gigantescas. La mamá pata se acercó al foso con toda su familia y, ¡plaf!, saltó al agua.
-¡Cuac, cuac! -llamaba. Y uno tras otro los patitos se fueron abalanzando tras ella. El agua se cerraba sobre sus cabezas, pero enseguida resurgían flotando magníficamente. Movíanse sus patas sin el menor esfuerzo, y a poco estuvieron todos en el agua. Hasta el patito feo y gris nadaba con los otros.
-No es un pavo, por cierto -dijo la pata-. Fíjense en la elegancia con que nada, y en lo derecho que se mantiene. Sin duda que es uno de mis pequeñitos. Y si uno lo mira bien, se da cuenta enseguida de que es realmente muy guapo. ¡Cuac, cuac! Vamos, vengan conmigo y déjenme enseñarles el mundo y presentarlos al corral entero. Pero no se separen mucho de mí, no sea que los pisoteen. Y anden con los ojos muy abiertos, por si viene el gato.
Y con esto se encaminaron al corral. Había allí un escándalo espantoso, pues dos familias se estaban peleando por una cabeza de anguila, que, a fin de cuentas, fue a parar al estómago del gato.
-¡Vean! ¡Así anda el mundo! -dijo la mamá relamiéndose el pico, pues también a ella la entusiasmaban las cabezas de anguila-. ¡A ver! ¿Qué pasa con esas piernas? Anden ligeros y no dejen de hacerle una bonita reverencia a esa anciana pata que está allí. Es la más fina de todos nosotros. Tiene en las venas sangre española; por eso es tan regordeta. Fíjense, además, en que lleva una cinta roja atada a una pierna: es la más alta distinción que se puede alcanzar. Es tanto como decir que nadie piensa en deshacerse de ella, y que deben respetarla todos, los animales y los hombres. ¡Anímense y no metan los dedos hacia adentro! Los patitos bien educados los sacan hacia afuera, como mamá y papá… Eso es. Ahora hagan una reverencia y digan ¡cuac!
Todos obedecieron, pero los otros patos que estaban allí los miraron con desprecio y exclamaron en alta voz:
-¡Vaya! ¡Como si ya no fuésemos bastantes! Ahora tendremos que rozarnos también con esa gentuza. ¡Uf!… ¡Qué patito tan feo! No podemos soportarlo.
Y uno de los patos salió enseguida corriendo y le dio un picotazo en el cuello.
-¡Déjenlo tranquilo! -dijo la mamá-. No le está haciendo daño a nadie.
-Sí, pero es tan desgarbado y extraño -dijo el que lo había picoteado-, que no quedará más remedio que despachurrarlo.
-¡Qué lindos niños tienes, muchacha! -dijo la vieja pata de la cinta roja-. Todos son muy hermosos, excepto uno, al que le noto algo raro. Me gustaría que pudieras hacerlo de nuevo.
-Eso ni pensarlo, señora -dijo la mamá de los patitos-. No es hermoso, pero tiene muy buen carácter y nada tan bien como los otros, y me atrevería a decir que hasta un poco mejor. Espero que tome mejor aspecto cuando crezca y que, con el tiempo, no se le vea tan grande. Estuvo dentro del cascarón más de lo necesario, por eso no salió tan bello como los otros.
Y con el pico le acarició el cuello y le alisó las plumas.
-De todos modos, es macho y no importa tanto -añadió-, Estoy segura de que será muy fuerte y se abrirá camino en la vida.
-Estos otros patitos son encantadores -dijo la vieja pata-. Quiero que se sientan como en su casa. Y si por casualidad encuentran algo así como una cabeza de anguila, pueden traérmela sin pena.
Con esta invitación todos se sintieron allí a sus anchas. Pero el pobre patito que había salido el último del cascarón, y que tan feo les parecía a todos, no recibió más que picotazos, empujones y burlas, lo mismo de los patos que de las gallinas.
-¡Qué feo es! -decían.
Y el pavo, que había nacido con las espuelas puestas y que se consideraba por ello casi un emperador, infló sus plumas como un barco a toda vela y se le fue encima con un cacareo, tan estrepitoso que toda la cara se le puso roja. El pobre patito no sabía dónde meterse. Sentíase terriblemente abatido, por ser tan feo y porque todo el mundo se burlaba de él en el corral.
Así pasó el primer día. En los días siguientes, las cosas fueron de mal en peor. El pobre patito se vio acosado por todos. Incluso sus hermanos y hermanas lo maltrataban de vez en cuando y le decían:
-¡Ojalá te agarre el gato, grandulón!
Hasta su misma mamá deseaba que estuviese lejos del corral. Los patos lo pellizcaban, las gallinas lo picoteaban y, un día, la muchacha que traía la comida a las aves le asestó un puntapié.
Entonces el patito huyó del corral. De un revuelo saltó por encima de la cerca, con gran susto de los pajaritos que estaban en los arbustos, que se echaron a volar por los aires.
“¡Es porque soy tan feo!” pensó el patito, cerrando los ojos. Pero así y todo siguió corriendo hasta que, por fin, llegó a los grandes pantanos donde viven los patos salvajes, y allí se pasó toda la noche abrumado de cansancio y tristeza.
A la mañana siguiente, los patos salvajes remontaron el vuelo y miraron a su nuevo compañero.
-¿Y tú qué cosa eres? -le preguntaron, mientras el patito les hacía reverencias en todas direcciones, lo mejor que sabía.
-¡Eres más feo que un espantapájaros! -dijeron los patos salvajes-. Pero eso no importa, con tal que no quieras casarte con una de nuestras hermanas.
¡Pobre patito! Ni soñaba él con el matrimonio. Sólo quería que lo dejasen estar tranquilo entre los juncos y tomar un poquito de agua del pantano.
Unos días más tarde aparecieron por allí dos gansos salvajes. No hacía mucho que habían dejado el nido: por eso eran tan impertinentes.
-Mira, muchacho -comenzaron diciéndole-, eres tan feo que nos caes simpático. ¿Quieres emigrar con nosotros? No muy lejos, en otro pantano, viven unas gansitas salvajes muy presentables, todas solteras, que saben graznar espléndidamente. Es la oportunidad de tu vida, feo y todo como eres.
-¡Bang, bang! -se escuchó en ese instante por encima de ellos, y los dos gansos cayeron muertos entre los juncos, tiñendo el agua con su sangre. Al eco de nuevos disparos se alzaron del pantano las bandadas de gansos salvajes, con lo que menudearon los tiros. Se había organizado una importante cacería y los tiradores rodeaban los pantanos; algunos hasta se habían sentado en las ramas de los árboles que se extendían sobre los juncos. Nubes de humo azul se esparcieron por el oscuro boscaje, y fueron a perderse lejos, sobre el agua.
Los perros de caza aparecieron chapaleando entre el agua, y, a su avance, doblándose aquí y allá las cañas y los juncos. Aquello aterrorizó al pobre patito feo, que ya se disponía a ocultar la cabeza bajo el ala cuando apareció junto a él un enorme y espantoso perro: la lengua le colgaba fuera de la boca y sus ojos miraban con brillo temible. Le acercó el hocico, le enseñó sus agudos dientes, y de pronto… ¡plaf!… ¡allá se fue otra vez sin tocarlo!
El patito dio un suspiro de alivio.
-Por suerte soy tan feo que ni los perros tienen ganas de comerme -se dijo. Y se tendió allí muy quieto, mientras los perdigones repiqueteaban sobre los juncos, y las descargas, una tras otra, atronaban los aires.
Era muy tarde cuando las cosas se calmaron, y aún entonces el pobre no se atrevía a levantarse. Esperó todavía varias horas antes de arriesgarse a echar un vistazo, y, en cuanto lo hizo, enseguida se escapó de los pantanos tan rápido como pudo. Echó a correr por campos y praderas; pero hacía tanto viento, que le costaba no poco trabajo mantenerse sobre sus pies.
Hacia el crepúsculo llegó a una pobre cabaña campesina. Se sentía en tan mal estado que no sabía de qué parte caerse, y, en la duda, permanecía de pie. El viento soplaba tan ferozmente alrededor del patito que éste tuvo que sentarse sobre su propia cola, para no ser arrastrado. En eso notó que una de las bisagras de la puerta se había caído, y que la hoja colgaba con una inclinación tal que le sería fácil filtrarse por la estrecha abertura. Y así lo hizo.
En la cabaña vivía una anciana con su gato y su gallina. El gato, a quien la anciana llamaba “Hijito”, sabía arquear el lomo y ronronear; hasta era capaz de echar chispas si lo frotaban a contrapelo. La gallina tenía unas patas tan cortas que le habían puesto por nombre “Chiquitita Piernascortas”. Era una gran ponedora y la anciana la quería como a su propia hija.
Cuando llegó la mañana, el gato y la gallina no tardaron en descubrir al extraño patito. El gato lo saludó ronroneando y la gallina con su cacareo.
-Pero, ¿qué pasa? -preguntó la vieja, mirando a su alrededor. No andaba muy bien de la vista, así que se creyó que el patito feo era una pata regordeta que se había perdido-. ¡Qué suerte! -dijo-. Ahora tendremos huevos de pata. ¡Con tal que no sea macho! Le daremos unos días de prueba.
Así que al patito le dieron tres semanas de plazo para poner, al término de las cuales, por supuesto, no había ni rastros de huevo. Ahora bien, en aquella casa el gato era el dueño y la gallina la dueña, y siempre que hablaban de sí mismos solían decir: “nosotros y el mundo”, porque opinaban que ellos solos formaban la mitad del mundo , y lo que es más, la mitad más importante. Al patito le parecía que sobre esto podía haber otras opiniones, pero la gallina ni siquiera quiso oírlo.
-¿Puedes poner huevos? -le preguntó.
-No.
-Pues entonces, ¡cállate!
Y el gato le preguntó:
-¿Puedes arquear el lomo, o ronronear, o echar chispas?
-No.
-Pues entonces, guárdate tus opiniones cuando hablan las personas sensatas.
Con lo que el patito fue a sentarse en un rincón, muy desanimado. Pero de pronto recordó el aire fresco y el sol, y sintió una nostalgia tan grande de irse a nadar en el agua que -¡no pudo evitarlo!- fue y se lo contó a la gallina.
-¡Vamos! ¿Qué te pasa? -le dijo ella-. Bien se ve que no tienes nada que hacer; por eso piensas tantas tonterías. Te las sacudirías muy pronto si te dedicaras a poner huevos o a ronronear.
-¡Pero es tan sabroso nadar en el agua! -dijo el patito feo-. ¡Tan sabroso zambullir la cabeza y bucear hasta el mismo fondo!
-Sí, muy agradable -dijo la gallina-. Me parece que te has vuelto loco. Pregúntale al gato, ¡no hay nadie tan listo como él! ¡Pregúntale a nuestra vieja ama, la mujer más sabia del mundo! ¿Crees que a ella le gusta nadar y zambullirse?
-No me comprendes -dijo el patito.
-Pues si yo no te comprendo, me gustaría saber quién podrá comprenderte. De seguro que no pretenderás ser más sabio que el gato y la señora, para no mencionarme a mí misma. ¡No seas tonto, muchacho! ¿No te has encontrado un cuarto cálido y confortable, donde te hacen compañía quienes pueden enseñarte? Pero no eres más que un tonto, y a nadie le hace gracia tenerte aquí. Te doy mi palabra de que si te digo cosas desagradables es por tu propio bien: sólo los buenos amigos nos dicen las verdades. Haz ahora tu parte y aprende a poner huevos o a ronronear y echar chispas.
-Creo que me voy a recorrer el ancho mundo -dijo el patito.
-Sí, vete -dijo la gallina.
Y así fue como el patito se marchó. Nadó y se zambulló; pero ningún ser viviente quería tratarse con él por lo feo que era.
Pronto llegó el otoño. Las hojas en el bosque se tornaron amarillas o pardas; el viento las arrancó y las hizo girar en remolinos, y los cielos tomaron un aspecto hosco y frío. Las nubes colgaban bajas, cargadas de granizo y nieve, y el cuervo, que solía posarse en la tapia, graznaba “¡cau, cau!”, de frío que tenía. Sólo de pensarlo le daban a uno escalofríos. Sí, el pobre patito feo no lo estaba pasando muy bien.
Cierta tarde, mientras el sol se ponía en un maravilloso crepúsculo, emergió de entre los arbustos una bandada de grandes y hermosas aves. El patito no había visto nunca unos animales tan espléndidos. Eran de una blancura resplandeciente, y tenían largos y esbeltos cuellos. Eran cisnes. A la vez que lanzaban un fantástico grito, extendieron sus largas, sus magníficas alas, y remontaron el vuelo, alejándose de aquel frío hacia los lagos abiertos y las tierras cálidas.
Se elevaron muy alto, muy alto, allá entre los aires, y el patito feo se sintió lleno de una rara inquietud. Comenzó a dar vueltas y vueltas en el agua lo mismo que una rueda, estirando el cuello en la dirección que seguían, que él mismo se asustó al oírlo. ¡Ah, jamás podría olvidar aquellos hermosos y afortunados pájaros! En cuanto los perdió de vista, se sumergió derecho hasta el fondo, y se hallaba como fuera de sí cuando regresó a la superficie. No tenía idea de cuál podría ser el nombre de aquellas aves, ni de adónde se dirigían, y, sin embargo, eran más importantes para él que todas las que había conocido hasta entonces. No las envidiaba en modo alguno: ¿cómo se atrevería siquiera a soñar que aquel esplendor pudiera pertenecerle? Ya se daría por satisfecho con que los patos lo tolerasen, ¡pobre criatura estrafalaria que era!
¡Cuán frío se presentaba aquel invierno! El patito se veía forzado a nadar incesantemente para impedir que el agua se congelase en torno suyo. Pero cada noche el hueco en que nadaba se hacía más y más pequeño. Vino luego una helada tan fuerte, que el patito, para que el agua no se cerrase definitivamente, ya tenía que mover las patas todo el tiempo en el hielo crujiente. Por fin, debilitado por el esfuerzo, quedose muy quieto y comenzó a congelarse rápidamente sobre el hielo.
A la mañana siguiente, muy temprano, lo encontró un campesino. Rompió el hielo con uno de sus zuecos de madera, lo recogió y lo llevó a casa, donde su mujer se encargó de revivirlo.
Los niños querían jugar con él, pero el patito feo tenía terror de sus travesuras y, con el miedo, fue a meterse revoloteando en la paila de la leche, que se derramó por todo el piso. Gritó la mujer y dio unas palmadas en el aire, y él, más asustado, metiose de un vuelo en el barril de la mantequilla, y desde allí lanzose de cabeza al cajón de la harina, de donde salió hecho una lástima. ¡Había que verlo! Chillaba la mujer y quería darle con la escoba, y los niños tropezaban unos con otros tratando de echarle mano. ¡Cómo gritaban y se reían! Fue una suerte que la puerta estuviese abierta. El patito se precipitó afuera, entre los arbustos, y se hundió, atolondrado, entre la nieve recién caída.
Pero sería demasiado cruel describir todas las miserias y trabajos que el patito tuvo que pasar durante aquel crudo invierno. Había buscado refugio entre los juncos cuando las alondras comenzaron a cantar y el sol a calentar de nuevo: llegaba la hermosa primavera.
Entonces, de repente, probó sus alas: el zumbido que hicieron fue mucho más fuerte que otras veces, y lo arrastraron rápidamente a lo alto. Casi sin darse cuenta, se halló en un vasto jardín con manzanos en flor y fragantes lilas, que colgaban de las verdes ramas sobre un sinuoso arroyo. ¡Oh, qué agradable era estar allí, en la frescura de la primavera! Y en eso surgieron frente a él de la espesura tres hermosos cisnes blancos, rizando sus plumas y dejándose llevar con suavidad por la corriente. El patito feo reconoció a aquellas espléndidas criaturas que una vez había visto levantar el vuelo, y se sintió sobrecogido por un extraño sentimiento de melancolía.
-¡Volaré hasta esas regias aves! -se dijo-. Me darán de picotazos hasta matarme, por haberme atrevido, feo como soy, a aproximarme a ellas. Pero, ¡qué importa! Mejor es que ellas me maten, a sufrir los pellizcos de los patos, los picotazos de las gallinas, los golpes de la muchacha que cuida las aves y los rigores del invierno.
Y así, voló hasta el agua y nadó hacia los hermosos cisnes. En cuanto lo vieron, se le acercaron con las plumas encrespadas.
-¡Sí, mátenme, mátenme! -gritó la desventurada criatura, inclinando la cabeza hacia el agua en espera de la muerte. Pero, ¿qué es lo que vio allí en la límpida corriente? ¡Era un reflejo de sí mismo, pero no ya el reflejo de un pájaro torpe y gris, feo y repugnante, no, sino el reflejo de un cisne!
Poco importa que se nazca en el corral de los patos, siempre que uno salga de un huevo de cisne. Se sentía realmente feliz de haber pasado tantos trabajos y desgracias, pues esto lo ayudaba a apreciar mejor la alegría y la belleza que le esperaban. Y los tres cisnes nadaban y nadaban a su alrededor y lo acariciaban con sus picos.
En el jardín habían entrado unos niños que lanzaban al agua pedazos de pan y semillas. El más pequeño exclamó:
-¡Ahí va un nuevo cisne!
Y los otros niños corearon con gritos de alegría:
-¡Sí, hay un cisne nuevo!
Y batieron palmas y bailaron, y corrieron a buscar a sus padres. Había pedacitos de pan y de pasteles en el agua, y todo el mundo decía:
-¡El nuevo es el más hermoso! ¡Qué joven y esbelto es!
Y los cisnes viejos se inclinaron ante él. Esto lo llenó de timidez, y escondió la cabeza bajo el ala, sin que supiese explicarse la razón. Era muy, pero muy feliz, aunque no había en él ni una pizca de orgullo, pues este no cabe en los corazones bondadosos. Y mientras recordaba los desprecios y humillaciones del pasado, oía cómo todos decían ahora que era el más hermoso de los cisnes. Las lilas inclinaron sus ramas ante él, bajándolas hasta el agua misma, y los rayos del sol eran cálidos y amables. Rizó entonces sus alas, alzó el esbelto cuello y se alegró desde lo hondo de su corazón:
-Jamás soñé que podría haber tanta felicidad, allá en los tiempos en que era sólo un patito feo.
That´s all folks!!